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Bodegas Marisol Rubio, el homenaje a una madre

Bodegas Marisol Rubio, el homenaje a una madre

Bodegas Marisol Rubio, imagen tres personas | Wine & Grapes News

Bodegas Marisol Rubio es un proyecto especial para un vino especial

Bodegas Marisol Rubio es un proyecto de una familia manchega que nace del amor a la tierra, el trabajo bien hecho y a una madre. Sus hijos Piedad y Jorge Garrido, siguiendo los pasos de su padre Cipriano, fundaron la bodega para tirar adelante el valiente proyecto de su padre que hoy en día se materializa en CIPMA I, un vino realmente especial.

En Wine & Grapes te contamos la emotiva historia de esta familia de productores y qué hace tan especial el vino de Bodegas Marisol Rubio.

Ligados a la tierra

La familia Garrido, desde hace cinco generaciones, se ha dedicado siempre a la agricultura. Cipriano no fue una excepción, y siempre priorizó en su trabajo la calidad por encima de todo. Esta inquietud lo hizo destacar en la región de la Mancha, de donde son originarios los Garrido, ya que la producción agraria de la zona suele estar más enfocada a la cantidad que a la calidad.

Pero la visión innovadora de Cipriano nunca le permitió quedarse quieto y, gracias a eso, en una visita por los viñedos del sur de la Península hace más de 30 años se enamoró de la variedad local Pedro Ximénez. El padre de Piedad y Jorge, ya en ese momento, vio que esa variedad podría adaptarse bien a sus tierras manchegas. Sin embargo, pasó años madurando la idea, investigando y documentándose para conseguir tirar adelante el proyecto de la mejor manera posible.

Por su rigurosidad y el gran conocimiento que tiene de la tierra a la que siempre ha estado ligado, cuando finalmente se lanzó y plantó la variedad Pedro Ximénez en la Mancha pudo tirar adelante el viñedo. Fue con muchísimo esfuerzo, ya que al no ser una vid autóctona necesitó de grandes cuidados y estar pendiente todos los días. Pero la pasión le bastaba a Cipriano para seguir haciendo crecer su sueño, y hasta se iba todos al viñedo a cantarles a las plantas.

Fuente: Bodegas Marisol

La toma el testigo

Contagiados por la pasión de su padre, Piedad y Jorge se sumaron al proyecto y quisieron levantar el negocio para hacer realidad el sueño de su padre, que era el de hacer un vino propio. A la aventura de elaborar un monovarietal de Pedro Ximénez en Castilla la Mancha, se le sumaba rigurosidad de Cipriano de buscar la máxima excelencia y, además, producir un vino seco con una variedad que se usa típicamente para dulce.

Además de su relación con la tierra, la familia Garrido está profundamente marcada por la falta de su madre, Marisol Rubio, una mujer que fue el pilar de la familia con su vitalidad y energía. Ella siempre creyó en el proyecto de Cipriano, incluso cuando todos afirmaban que el viñedo no saldría adelante. En su ausencia, su familia quiso homenajearla fundando la bodega con su nombre, ya que, sin su apoyo incondicional a Cipriano y sin los valores que enseño a sus hijos, el proyecto no hubiera existido.

Así pues, Piedad y Jorge tomaron el testigo de los años de trabajo de su padre. Decidieron emprender los tres un viaje a California a conocer las bodegas americanas. Sabían que para vender un vino tan único tenían que arriesgar. Allí aprendieron mucho, especialmente sobre márqueting y packaging, y entendieron que la presentación del vino tenía que contar su historia y la razón de ser del mismo proyecto: su madre.

Fuente: Bodegas Marisol

El vino de Bodegas Marisol Rubio

Finalmente, Bodegas Marisol Rubio elaboró su primer vino, CIPMA I. Su presentación, con la etiqueta serigrafiada y la cápsula de estaño personalizada, reflejan la elegancia que caracterizaba a la madre de Piedad y Jorge. También es muestra de la exclusividad del vino, del cual sólo se elaboraron 1.455 botellas.

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Como ya hemos explicado, CIPMA I es un vino único, especialmente al tratarse de un monovarietal de la uva Pedro Ximénez que ha sido elaborado en la Mancha y en que rompe los esquemas de la misma variedad al ser un vino tranquilo y seco en lugar de dulce. El proceso de elaboración, tratado con sumo cuidado, consigue que se trate de un producto elegante y noble.

La empresa fue un éxito absoluto y rápidamente agotaron las reservas, y entre sus clientes destacan restaurantes como Urrechu, Rekondo, Santerra o Four Seasons. El crítico del ACS Juan Fernández Cuesta le dio 92 puntos, y hasta recibió 90 puntos Parker. Dado el buen recibimiento, la bodega elaboró 3.420 botellas en la añada siguiente y hasta se atrevió con un segundo vino, CIPMA II.

Piedad Garrido, en este video nos presenta su producto estrella:

Video cedido por Bodegas Marisol

El amor por la tierra, la excelencia y la familia puede disfrutarse en los vinos de Bodegas Marisol Rubio. La bodega está situada en Villanueva de Alcardete, Toledo y aquí te dejamos el link de su página web. ¡Anímate a comprobarlo por ti mismo!

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