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El ciclo de la vid

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El ciclo de la vid, todas sus fases inciden en el resultado final: el vino

Ciclo de la vid: nos gusta el vino, disfrutamos con él. Pero para que ese magnífico néctar pueda llegar a nuestras copas, la viña ha de pasar un proceso que consta de diferentes partes, todas ellas importantes. Nos estamos refiriendo al ciclo vegetativo anual de la vid. Para ser más conscientes del cuidado que es necesario a fin de que el mencionado proceso llegue a buen puerto, vamos a hablar de todas sus fases.

Las diferentes etapas que forman parte del ciclo vegetativo de la vid y en orden cronológico, son las siguientes: lágrimas, brotación, foliación, floración, fecundación y envero, maduración, vendimia y descanso.

Lágrimas

El primer síntoma de vida después del descanso invernal es el lloro de la vid. De las heridas que la poda produjo en la cepa nacen unas lágrimas, cuyo origen es el aumento de la temperatura de sus raíces. Todo esto inicia la respiración celular y la recuperación de la absorción de agua, ya que durante el reposo invernal su actividad era nula.

Brotación

Con el inicio de la primavera, empiezan a nacer los brotes verdes. Aquí empieza realmente el ciclo anual de la vid porque se renueva la savia acumulada en su interior, y esto da lugar al nacimiento de dichos brotes. Estos pequeños brotes, que primeros son yemas, se convertirán posteriormente en las hojas de la viña.

Foliación

Ya estamos a principios de junio y es el momento en que empiezan a aparecer los embriones de las flores que más tarde serán granos de uva. Aquí la climatología es crucial, ya que no ha de llover mucho pues la planta necesita mucho de sol para su correcto crecimiento. Una curiosidad, el momento del nacimiento de la flor determinará la fecha de la vendimia, es decir, si a una floración tardía le seguirá una vendimia tardía.

Fecundación y envero

A principios del mes de julio ya se pueden ver los frutos, que serán de un verde intenso. Y continuamos con el ciclo de la vid. También es el momento de descargar a la vid de algunos racimos jóvenes, si hace falta. Durante toda la época estival y de manera paulatina, tiene lugar el envero. Esto significa que la uva va pasando por diferentes procesos de color hasta llegar al que tendrá definitivamente. Así la tinta va pasando del verde al rosado hasta llegar al color oscuro definitivo y la blanca pasará por diferentes tonalidades de verde hasta ser de color amarillo.  

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Maduración

Durante el periodo que va de agosto a octubre, momento de la vendimia, se produce la maduración de la uva. Es este el periodo más importante para la obtención de un gran vino:

  • Aumenta de peso y se vuelve carnosa y jugosa. Para que el proceso sea óptimo, las lluvias han de ser moderadas y en el momento preciso para conseguir un buen crecimiento. Aunque el exceso de agua podría ser perjudicial, ya que puede llegar a pudrir la uva.
  • Sube su contenido en glucosa + fructosa. Y para ello el sol tiene un papel muy importante, porque la insolación es imprescindible para la síntesis de los azúcares. Por cada 17 gramos de azúcar, se producirá un grado de alcohol durante la fermentación alcohólica.
  • Baja el contenido en ácidos que tiene la uva cuando es verde. Cuando los veranos son lluviosos, los ácidos siguen manteniéndose y eso no favorece a la maduración. Por lo que lo mejor para la uva es que sean secos y soleados.
  • Cambio de color, ya que pasa del verde clorofila al color que tenga cada variedad. Es en este tiempo cuando se concentran mayor cantidad de sustancias polifenólicas, y estas se encuentran en el hollejo de la uva.
  • Y finalmente, si ha sido un periodo muy soleado aparecerán las sustancias aromáticas y gustativas.

 Vendimia

Y llegamos a la culminación del ciclo de la vid: la vendimia. Durante este proceso final, se siguen efectuando controles para conocer el grado de la uva y así elegir el mejor momento para iniciarla. La forma de realizarla puede ser manual o mecánica: para los vinos de mayor calidad se vendimia a mano con el fin de poder discriminar los racimos. Aunque la forma mecánica se está extendiendo cada vez más debido a su menor coste de producción.

Descanso

Ya terminada la vendimia, la vid entra en un descanso vegetativo, como un periodo de letargo. Es como los osos, entre noviembre y marzo, la planta duerme y descansa para poder así, rebrotar y renacer con la primavera. Antes, entre enero y febrero, se dejará la cepa limpia y preparada para el nuevo ciclo de la vid.

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