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El vino en la novela del s. XV

El vino en la novela del s. XV

El vino en la novela del s. XV. iimagen libro, uva y fresas | Wine & Grapes News

El vino en la novela del s. XV se hace cada vez más relevante

El vino en la novela del s. XV. Hablábamos en nuestro anterior artículo, refiriéndonos al Libro del Buen Amor y otros ejemplos de la literatura de los que podríamos denominar postrimerías de la Edad Media, que el arte de la parodia que ejemplifica la obra citada es un reflejo de una transición a una época que acabaríamos conociendo como el Renacimiento. Paradójicamente, por tanto, un renacer que volvía atrás, hacia el mundo clásico de las culturas griega y romana.

La parodia, precisamente, ya había alcanzado su esplendor en la Roma del Imperio, con obras como “El Satiricón” de Petronio o “El asno de oro” de Apuleyo. Pero hablaremos de ellas más adelante. Detengámonos un momento aún en el final de la Edad Media, en el siglo XV donde se produce una de las más grandes revoluciones culturales de la Historia, la invención de la imprenta. Aunque muy artesanal en ese momento, produjo un salto gigantesco en la producción de los libros, y a la vez en su distribución.

Tirant lo Blanc

Es así que asistimos en ese momento a la publicación de obras que alcanzan una gran difusión, como el “Tirant lo Blanc”, la obra de Joanot Martorell publicada en valenciano hacia 1490, en la ciudad de Valencia, y que sería traducida poco después al castellano y pronto a otras lenguas. No obstante, durante mucho tiempo y de hecho hasta tiempos tan recientes como el siglo XIX, se había desconocido esa primera edición en original valenciano, y por tanto se tuvo a la novela como un anónimo castellano.

Fuente: Darran Shen

De esta obra, que, aunque podríamos inscribirla aún en la tradición de las novelas de caballerías medievales, realzó su realismo el mismo Cervantes. Como éste dijo, los caballeros en el Tirant realizan todas las actividades humanas. Como otra obra catalana de la época, “Curial e Güelfa”, no se recurre abundantemente a elementos fantásticos, sino que predomina un realismo que refleja en toda su crudeza la sociedad que Martorell conoció de primera mano: caballero él mismo, vivió la crisis del mundo feudal en la misma historia familiar y personal. “Tirant lo Blanc” es, por ello, además de un objeto literario de primera magnitud, un soberbio retrato de un momento de cambio profundo, que se refleja en la confrontación entre el tono de los personajes representativos del mundo caballeresco y los del emergente mundo burgués.

El vino de color rojo se puede ver en su recorrido por la garganta

Como no podría ser menos, el vino se refleja en las páginas del libro, pues su consumo sigue siendo una parte misma de la vida social. El tratamiento que le da el autor, por ejemplo, cuando describe como el vino de color rojo se puede ver en su recorrido por la garganta de la princesa Carmesina, nos muestra aún los tópicos del mundo caballeresco. Martorell ensalza así la fineza de la piel blanquísima de la mujer de sangre real. Este tópico se encuentra, de hecho, en muchos ejemplos de la poesía de la época y llegaría hasta el mismo Lope de Vega, que escribía en “El mejor mozo de España”:

La garganta era tan bella,
que en la blancura que pinto,
si bebiera vino tinto,
se viera el color por ella
.

Comiendo sin remilgos

Pero del mismo modo que Joanot Martorell parece idealizar con semejante hipérbole a la joven princesa, nos la describe comiendo sin remilgos: tras tomar su baño, y antes de dormir, se tomaba una colación consistente en dos pares de perdices con vino, una docena de huevos con azúcar y confites. Según el historiador Martín de Riquer, no está aquí exagerando Martorell, sino describiendo la forma de comer de la nobleza en ese tiempo.

Fuente: Tengyart

Otra situación que refleja la fluctuación de los términos fantásticos y los elementos puramente naturales es la descripción que se hace del palacio de la Roca a Guillem de Varoic, personaje precursor e instructor del protagonista principal Tirante, en donde aparece una doncella esmaltada en oro que orina vino blanco.

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Tal como dice Mario Vargas Llosa en su prólogo a esta obra, “ha sido erigida a imagen y semejanza de la realidad. Pero de lo que conocían de la realidad los hombres de una época dada: ese enjambre de verdades y mentiras confundidas, ese cúmulo de observaciones e invenciones tienen fecha y lugar de nacimiento; fueron elaboradas con materiales que el creador recogió en alguna parte y que imaginó en algún momento: en otro lugar y en otro tiempo no hubieran sido los mismos. (…) Es en este sentido y, sólo en éste, que Tirant lo Blanc (la novela en general), además de creación autónoma, es también testimonio fiel de su época.” 

Marcas de vino con nombre caballerescos

“Tirant lo Blanc” ha llegado a ser una obra universal y es por eso una parte de la cultura que ha influido en el mundo del vino. Son numerosos los nombres y marcas de vino que han usado el nombre del más humano de los héroes caballerescos. Algunas variedades que actualmente parecen volver a gozar de popularidad, como la malvasía, se enorgullecen de aparecer mencionadas en las páginas de este monumental libro.

Pero, aún con ser una obra genial que representa el vino y la novela del s. XV, no será un caso único o aislado. En otras novelas contemporáneas hallaremos reflejadas las luces y las sombras de este mundo en plena transformación que es el del siglo XV. Y hablaremos de alguna de ellas y de cómo vivieron la relación con el vino en el próximo artículo.

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