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Poda de la viña

Poda de la viña

La poda de la viña, fundamental para una planta sana| Wine & Grapes News

La poda de la viña es un momento importantísimo en el ciclo anual de la misma

Poda de la viña: durante el ciclo que va de una vendimia a otra, la viña pasa por diferentes fases de crecimiento y, en algunas de ellas, requiere un tipo de poda. Las plantas necesitan renovarse para mantenerse sanas, y una de las cosas imprescindibles para ello es cortar las partes innecesarias, las que le no aportan nada. En el caso de la viña, las diferentes podas se realizan siempre en la etapa vegetativa de la planta, o sea, cuando está en periodo de descanso. Y, de todas ellas, la más importante es la de invierno.

Sin guía, la vid crecería de manera aleatoria, alargando sus ramificaciones y enredándose a los árboles o plantas más cercanas. Esa seria su forma natural de crecer. Por eso, para conseguir un mejor rendimiento, un crecimiento controlado y por ello, un mejor fruto, la poda es muy importante. También para mantener la salud de la propia planta.

Tanto en primavera como en verano, la planta está en una fase de mucha actividad y solo tendrá podas puntuales y de manera más superficial. Después de la vendimia, ya sin ningún fruto, la vid entra en la etapa vegetativa prolongándose durante el resto del otoño y todo el invierno. Y, ¿Qué es significa que la cepa está en situación vegetativa? Pues es el momento en que la planta tiene muy poca savia, con lo que las partes más externas, ramas y sarmientos, empiezan a secarse. Digamos que la viña entra en un letargo en el que la vida permanece en descanso. Es entonces cuando resiste mejor una poda intensa, ya que tiene tiempo de recuperarse cuando llega la primavera.

Temprana y tardía

Durante el otoño y el invierno, hay dos períodos diferenciados para realizar las dos podas en tiempo de reposo de la vid: la temprana y la tardía. En los meses de noviembre-diciembre-enero, hablamos de la poda temprana; en los meses de febrero-marzo, de la tardía. El porqué de esta diferenciación es la adaptación de la poda, siempre pensando en lo mejor para la planta, al momento más adecuado para cada cepa.

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Cuando el objetivo es conseguir que la floración tarde un poco más en producirse, la poda será tardía, ya que esto frenará dicha floración. También es importante podar de forma tardía las viñas jóvenes con menos de 3 años, porque son más sensibles a las heladas y los cortes podrían afectarle. En cambio, las viñas más viejas son mucho más resistentes a los cambios de temperatura y por eso pueden tener una poda temprana. También influye la orografía del terreno donde está el viñedo. Por ejemplo, si se trata de una zona poco soleada, siempre es mejor retrasar al máximo la poda, evitando así que la humedad junto con el frío, afecten a la cepa.

Finalmente diremos que, independientemente de la época en que se haga la poda, siempre se evitarán los días de lluvia o de mucha humedad, ya que muchas enfermedades de la madera empiezan a través de las heridas que dejan los coretes en la vid. Queda clara la importancia de la poda de la viña, pero también, la importancia de la elección del momento para hacerla. Mucho mimo y cuidado hacen falta también en esta parte del cuidado de la viña.

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